Criminal suelto

Criminal suelto

Si eres amante de la lectura de perturbadores cuentos de terror, te invitamos a repasar la siguiente y estremecedora historia ocurrida hace ya unos cuantos, un relato que involucra terror, incertidumbre y sangre.

Hace ya unos veinte años, en un estado al sur de América del Norte, vivía muy tranquilamente una madre con su pequeño de diez años. Se trataba de una familia realmente acortada puesto que los padres del niño se habían divorciado un tanto antes de su nacimiento; de esta manera y a lo largo de sus diez años de vida, el pequeño se había acostumbrado a una vida sin una figura paterna en casa.

La madre por su parte, se encargaba de todas las actividades domésticas durante el día y trabajando a altas horas de la noche en una estación gasolinera. Se trataba de una zona demasiado segura, por lo cual no había mucho problema en dejar al niño dormido en casa durante sus horas de trabajo.

La paz de este poblado se vio interrumpida un día cuando las noticias develaron la fuga de un peligroso convicto, el hecho se había dado en un establecimiento penitenciario realmente cercano a esta región. Tanto la mujer como el pequeño entraron en un estado de incertidumbre y terror, ¿se quedaría sólo el pequeño en casa durante esta noche?

Lamentablemente, esta familia se encontraba en tal soledad dentro de este poblado, que el niño no podía quedarse al resguardo de ninguna persona de confianza; así es que su madre decidió bloquear todas las ventanas y puertas durante esta nueva noche de trabajo.

Las indicaciones fueron claras, las llaves quedarían en poder del niño; su madre al volver de la gasolinera llamaría a la puerta tres veces. Esta sería la señal para que el pequeño abra finalmente la puerta.

Durante esta noche de viernes, el pequeño se encontraba realmente asustado, por lo cual decidió jugar videojuegos y ver televisión a modo de distracción. La hora de arribo de su madre se aproximaba y todo parecía marchar bien; cuando de repente se escuchó un golpe único en la puerta.

El niño realmente asustado decidió quedarse inmóvil en la sala, paralizado. Este golpe en la puerta volvió a hacerse presente, esta vez de forma constante y muy fuerte, sin dudas no se trataba de su madre. Pasadas las horas, el niño se había ocultado en su cuarto y el sonido de la puerta había desaparecido, por lo cual inevitablemente cayó dormido.

Al otro día, el niño despertó en su habitación sin entender muy bien lo que había sucedido durante la noche, en este momento notó que su madre no había regresado. El pequeño decidió abrir finalmente la puerta de su hogar para darse con un macabro hallazgo, su madre yacía mutilada tras la puerta, sus piernas habían sido cortadas así como también su lengua.

Sin dudas los golpes en la puerta la noche anterior habían sido producidos por la desesperada madre, la cual en estado de shock y desangrándose buscó a toda costa conseguir ayuda; ayuda que nunca iba a llegar y derivaría en su posterior muerte. ¿Se habría tratado de este peligroso y fugado criminal?, el misterio nunca pudo ser develado.

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